Al retirarse el sol sobre los cerros orientales y sentirse el frío seco de la sabana, Bogotá no se apaga; se transforma por completo.
En el corazón del norte, hay un epicentro que parece latir con un ritmo propio: https://adrianaokjd481335.elbloglibre.com/40422317/zona-t-en-bogotá-epicentro-de-sensualidad-y-estilo